lunes, 28 de febrero de 2011

oh captain, my captain

a veces entro en modo ahorro de energía,
como los arbolitos en invierno,
y a veces me quito las medias y me revuelco por cualquier sofá.
a veces, como no hago trampas, me hago un nidito
(mejor si hay un perro y algún alma caritativa me tira una manta por encima)
y en mi sueño me río,
y sonrío,
porque os oigo alrededor y porque estoy contenta.
luego a menudo me despierto y tú te has ido,
con los ojos en las manos, a currar o en busca de ayuda
como un buen capitán.
y pienso,
nariz de azúcar,
que ojalá no estés zigzagueando,
que poses la mano sobre la palanca de cambios con seguridad malsana,
que no te deslumbre el sol de los domingos, que no pierdas tu trabajo, esas cosas.
a veces me quedo dormitando mientras contemplo una lucha fratricida al monopoly, y pienso
joder, qué loca estoy,
decirte en público que tienes ojitos
de american stanford, sólo por verte azorarte.
lo que no digo es que me encanta que te azores,
que me encantas archipiélago, constelación y mito,
y que no hay nada mejor
que llegar de after a una casa
y dormirte con un perro de presa en el regazo.
salvo quizá jugar con gatos ajenos,
semidesnuda,
las veces que me despierto y tú te has ido.
qué loca estoy, qué loca.

No hay comentarios: